1. Cumplimiento de la seguridad alimentaria: asegúrese de que el PET sea de calidad alimentaria, no contenga BPA y esté certificado para cumplir con los estándares del mercado objetivo (GB 4806.7, EU 10/2011, FDA 21 CFR 177.1630).
2. Calidad del material: opte por PET virgen o PET PCR certificado con claridad constante, sin olor y buena rigidez. Evite el PET reciclado con fuentes desconocidas o color inconsistente.
3. Claridad y antivaho: Para un atractivo minorista, elija alta claridad (>90% de transmitancia) y un revestimiento antivaho si se usa en ambientes fríos.
4. Resistencia estructural: compruebe la resistencia al impacto, la apilabilidad y el rendimiento a bajas temperaturas, especialmente para el uso en cadena de frío.
5. Diseño de ventilación: Seleccione el tamaño y patrón del orificio de ventilación apropiado para su tipo de fruta.
6. Tamaño y capacidad de peso: elija las dimensiones y el peso exactos (100 g, 250 g, 500 g, 1 kg).
7. Seguridad del cierre: asegúrese de que las tapas con bisagras o de ajuste rápido cierren herméticamente y resistan la apertura durante el transporte.
8. Características de sostenibilidad: busque opciones de contenido de PCR, reciclabilidad y uso mínimo de material.
9. Capacidad de personalización: Verifique que el proveedor ofrezca servicios de impresión, estampado, tintado y moldes personalizados.
10. Confiabilidad de los proveedores: Evaluar la capacidad de producción, los plazos de entrega, los procesos de control de calidad y el soporte postventa.
Al priorizar estos factores, los compradores pueden seleccionar cajas de fruta de PET que equilibren calidad, seguridad, presentación, cumplimiento, sostenibilidad y costo.




